La geografía de Mauritania
La República Islámica de Mauritania, nombrada así por los franceses en referencia a una provincia del Imperio Romano, se encuentra en el noroeste de África. Se extiende sobre una superficie de 1,03 millones de km2, es decir, aproximadamente la superficie de Francia, Italia y Alemania reunidas. Este país está limitado al noroeste por el Sahara Occidental, al noreste por Argelia, al sureste por Mali, al suroeste por Senegal y al oeste por el Océano Atlántico. Sus costas se extienden por casi 600 km.
En su gran mayoría, Mauritania es un país sahariano, es decir, dominado por el desierto del Sahara. En cuanto a la parte sur del país, es el reino de las dunas hasta donde alcanza la vista y si se continúa en esa dirección, se abandona la región del Sahara para entrar en la del Sahel.
A nivel de relieves, está atravesada, siguiendo un eje norte-sur, por una serie de mesetas y acantilados que delimitan dos zonas áridas sembradas de importantes formaciones de dunas. En cuanto al centro del país, se encuentran los escarpes del Adrar y los macizos del Tagant, que puede considerarse como la región montañosa de Mauritania.
En el extremo Este del Adrar, cabe señalar en particular la presencia de una curiosidad geológica conocida como "estructura de Richat". Según los especialistas que han estudiado el lugar, se trataría de un antiguo volcán cuyos gases y magma habrían logrado levantar la corteza terrestre sin conseguir perforarla. Esta habría caído entonces, creando varios cráteres, parcialmente rellenos hoy en día.
Mauritania alberga también numerosos oasis (una zona de vegetación aislada en pleno desierto). Actualmente, se cuentan aproximadamente 350. Están principalmente localizados en las regiones del Adrar, del Tagant, del Assaba y de los dos Hodhs, es decir, el Hodh Ech Chargui y el Hodh El Gharbi.


